Llega la Navidad y acostumbramos a vestir la casa de adornos. Piñas, abetos, belenes, velas doradas, guirnaldas de luces, estrellas... se cuelan en nuestros salones cada año.
En la nuestra no somos de recargar demasiado pero no puede faltar un pequeño árbol y el Belén de la Plaza Mayor que cada año se ha ido llenando de nuevas figuritas de barro.

