Sí, sí, como lo lees. Hoy mismo una servidora cumple 39. Bien podría estar en el ecuador de mi vida y yo sin saberlo, aunque lo cierto es que parto este último año de la treintena con la sensación de que aún me quedan muchas cosas por hacer.
Sin embargo, también tengo la impresión de que para muchas cosas ya se me ha pasado el arroz. No sé si a ti te ha pasado, pero cumplir años te deja un regusto agridulce en la boca. Y así estoy, con muchas ideas en la cabeza para las que me siento joven y otras para las que resulta que soy bastante mayor.
Me siento mayor para trasnochar ya sea con una copa en la mano o bailando hasta las tantas en un bar. Sin embargo, no lo soy tanto para acostarme bajo un cielo azul lleno de estrellas a vuestro lado y dormirnos viendo estrellas fugaces pasar.
Me siento mayor para ser madre (y lo digo a menos de un mes de serlo por segunda vez) pero joven para seguir disfrutando de muchas "horas de la juerga" con dos enanas en ebullición.
Me siento mayor para coger un coche de empalmada destino Cantabria después de toda una noche sin dormir y con una muda en una bolsa de plástico, pero aún tengo fuerzas y ganas de calzarme unas botas y, mochila a cuestas, repetir la experiencia del Camino de Santiago en familia y con amigos para sacarme una espinita de hace algunos años.
Me siento mayor para esperar horas con una niña en brazos esperando una cabalgata, pero siento que aún quedan muchos años de limpiar zapatos y acostarme nerviosa por la llegada de los magos a casa.
Me siento mayor para improvisar demasiado, pero joven para cometer locuras por y para los míos... paradojas...
Y en este día lleno de contradicciones, donde uno se alegra y se entristece a la vez de ver qué deprisa pasa el tiempo, me deseo un feliz cumpleaños y que siga compartiendo andanzas contigo, que me lees al otro lado de la pantalla. Ya tengo la tarta en el horno y las velas preparadas para celebrar el que espero sea uno de los mejores años de mi vida...
Me siento mayor para ser madre (y lo digo a menos de un mes de serlo por segunda vez) pero joven para seguir disfrutando de muchas "horas de la juerga" con dos enanas en ebullición.
Me siento mayor para coger un coche de empalmada destino Cantabria después de toda una noche sin dormir y con una muda en una bolsa de plástico, pero aún tengo fuerzas y ganas de calzarme unas botas y, mochila a cuestas, repetir la experiencia del Camino de Santiago en familia y con amigos para sacarme una espinita de hace algunos años.
Me siento mayor para esperar horas con una niña en brazos esperando una cabalgata, pero siento que aún quedan muchos años de limpiar zapatos y acostarme nerviosa por la llegada de los magos a casa.
Me siento mayor para improvisar demasiado, pero joven para cometer locuras por y para los míos... paradojas...
Y en este día lleno de contradicciones, donde uno se alegra y se entristece a la vez de ver qué deprisa pasa el tiempo, me deseo un feliz cumpleaños y que siga compartiendo andanzas contigo, que me lees al otro lado de la pantalla. Ya tengo la tarta en el horno y las velas preparadas para celebrar el que espero sea uno de los mejores años de mi vida...
felicidades guapetona!!
ResponderEliminarMuchas gracias tormentina ;-P
EliminarSomos dos buenas piscis con aniversarios separados por tan solo 10 días de diferencia...
ResponderEliminarFelicidades atrasadas!
Casualidad María, entonces yo también te felicito ¿con retraso o con adelanto?
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